lunes, 1 de noviembre de 2010

Volar alto.

    Encerrada en un cubículo. Adrenalina contenida. Ganas de gritar, de correr, de volar...
    Saltar. Saltar y volar alto. Planear en el intento, despegar las alas, agitarlas e intentar huir. Huir allí donde nadie pueda alcanzarte.
    Sensación de ingravidez. Notar como el viento choca, como borra todo de tu cabeza. Ya nada importa, solo el viento y tú.
    Volar alto. Sin destino. Sin descanso. Sin motivo. Solo porque sí.
    Cierras los ojos... y despiertas. Todo era un sueño, un gran sueño.
Mi sueño, volar alto.



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